Las generales que se vienen: dos combates a la vista

La vuelta a la dinámica proselitista se concretará en estos días sin mayores cambios ni virajes, en el trazado de las principales coaliciones. En líneas generales, nos referimos a la puja por la Gobernación salteña. Y en particular, incluirá además la cita electoral que sucederá en dos semanas. Evaluación sobre esta doble incidencia en el mapa político provincial.

El primer round por la Gobernación se definió a favor del candidato por el Frente Sáenz Gobernador, homónimo de Gustavo Sáenz, intendente saliente de esta capital. Con poco más que su carisma y el compromiso de candidatura unívoca, el postulante logró una ventaja notable en las esquivas pantallas del voto electrónico por sobre Sergio Leavy. Además, desde este podio supone haber relegado a su inmediato competidor y al tercero en discordia, Alfredo Olmedo, a resolver entre ambos tal disputa en el mes que resta hasta las generales de nuestro distrito.

Es claro que en la conjetura del saenzismo, la idea directriz es que hacia el 10 de noviembre se amplíe la brecha con ambos rivales, la cual descansa en que no incidan en contra las 320.000 ánimas que no acudieron al llamado electoral del domingo pasado. Desde una perspectiva aritmética, este número constituye un hálito razonable para sus contendientes en términos de coto de cacería proselitista, aunque no siempre la política se muestra afín a tal exactitud. La excepción a tal regla, la taba por revolear.

La cómoda posición en la que Sáenz continuará con el siguiente tranco de campaña, no supone demasiados cambios en el planteo simple que le permitió afincarse en el catastro de continuidad, respecto a la Gestión U. De manera tal que sería casi impensable que en los veintipico de días que quedan hasta la instancia definitoria en la Gobernación se produzcan alteraciones significativas en el trazado. La parquedad estratégica, suplantada con su facilidad para el contacto directo y la apuesta solamente al cargo principal que se disputa en nuestra provincia, predican a su favor.

En tanto, la posibilidad de anexar el PJ de calle Zuviría al ajuar del postulante asoma, por ahora, una meta que puede resultar factible para después del primer decenio de noviembre. De momento, dicen cerca del alcalde presto a cerrar su gestión al frente de la comuna más populosa de Salta, bastará con los conciliábulos de a uno con los líderes comunales del resto de la provincia. En esto, su compañero de fórmula y los coroneles del área social fueron el puntal que le dio prestancia entre la ciudadanía. Particularmente en la zona sudeste de la ciudad.

En dos semanas

Un recurso equivalente es al que parece haber echado mano su inmediato competidor, Sergio Leavy, quien a mitad de semana ratificó su postulación como candidato a senador nacional y a la Gobernación. Luego de invocar un encuentro en Buenos Aires con Alberto Fernández, el presidenciable del sector, el salteño alegó motivos estratégicos a fin de mantenerse en esta senda. Similar a lo que vino haciendo, tampoco habrá un desmarque en relación a la gestión U.

La idea centrípeta enarbolada en el comité proselitista del Frente de Todos salteño es arribar al próximo llamado por comicios generales y emponchar a su aspirante al Senado nacional por Salta con el probable hit electoral que obtenga la dupla FF. Con esto, en dicho laboratorio se aguarda expandir el grado de conocimiento que Leavy tiene en el área metropolitana, donde el índice de participación fue más alto que en el resto de la provincia. Sin embargo, su desempeño electoral fue apenas discreto.

A este rasgo, ponderado a partir de los 37.000 votos que logró el 6 de octubre su precandidatura a Gobernador, un potencial más amplio se confía en abanicar desde el doble de caudal que englobaron los candidatos a intendente por Salta, en conjunto y desde una perspectiva frentista. De modo tal que la tracción proveniente de los comicios nacionales que tendrán lugar en 15 días, junto a la “huella” abierta por los dirigentes capitalinos le posibilitaría mejorar esta performance el 10 de noviembre. De cualquier forma, será recomendable no descuidar las voluntades que ya se expresaron a su favor en el resto del mapa gaucho.

Tal vez, la vía para impulsarse sea intensificar el contacto cara a cara con los vecinos en la metrópoli, los mensajes por redes sociales y algunas apariciones (puntuales) en medios de prensa. En estos días, quedó patente lo desventajoso para su desempeño de ciertas intervenciones reporteriles en las que su interlocutor lo incomoda. Otra tachadura será la de posponer reclamos acerca del sistema de votación actualmente vigente, dado que a esta altura resulta extemporáneo en virtud del avance del cronograma provincial.

Con el fin de contrarrestar el avance, sobre todo, del Vice saenzista con los Jefes comunales, Leavy prometió que en los próximos días habrá en Buenos Aires un cónclave de intendentes con el candidato presidencial de su espacio. Luego de una más que curiosa reunión celebrada con Alberto Fernández, de la que habría salido la bendición para la doble candidatura del salteño, también se acordó esta venidera reunión con alcaldes gauchos. Una curiosidad para apuntar en la “nueva disciplina” especializada en el comportamiento del postulante presidencial, también conocida como “albertología”.

La que no fue

Por otro lado, el tercero en discordia fue Alfredo Olmedo, fiel representante del alfredismo vernáculo y los vuelos con mensajes sonoros estridentes. El postulante amarillo, quien según el escrutinio electrónico ancló en 19 %, tuvo una performance electoral por debajo de lo que aguardaba su comando de campaña e igual prometió que en noviembre irá por descontar la diferencia con el primero y el segundo. O tal vez, la explicación correcta sea que en la previa adjudicaba menos caudal para el que punteó en las primarias del domingo.

Esta decepción llevó al candidato a gobernador, quien se alió con la Unión Cívica Radical, a buscar una hipótesis ad hoc en su planteo de campaña y por ello echó mano a la del “deus ex machina”. El 6, bien temprano, Olmedo ejemplificó a partir de la propia experiencia por la demora en arrancar de la máquina en la que votó –al concurrir a la escuela ubicada en Las Lajitas- sus protestas por lo presuntamente fraudulento del método. Un achaque que se contrapone a la falta de reparos a su operatividad en territorio polvoriento, como el lajiteño o Rivadavia banda sur, de esta máquina dispuesta por la firma Magic Software.

En algún sentido, el E-voto vendría a ser como los “Tomacco” de Homero Simpson, ya que los reparos previos parecen ceder ante el argumento de la celeridad con la que después se conocen los resultados electorales. Y en materia de objeciones, Olmedo tiene protestas planteadas con anterioridad, al igual que Sergio Leavy. La incógnita es develar los motivos por los cuáles estos planteos no se hicieron con firmeza, desde un foro multipartidario, previo al desarrollo del calendario para los comicios.

Solamente resta saber qué hará el Frente de Izquierda, sector que luego de resolver una encendida interna reflotó a Pablo López como su candidato a la Gobernación y cobró relieve y color para el doble llamado: el del 27 de octubre (Violeta Gil encabezará las boletas para el Senado nacional) y del 10 de noviembre. Resta esperar cómo se estructurará su planteo y el nivel de organicidad que éste tendrá.


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