17 de Octubre

Como todo imposible quiso convertirse en realidad y si no pudo terminar con el hambre de los pobres al menos ese día les devolvió la dignidad, porque ya ningún humilde debería volver a bajar la vista.

Hay fechas que definen pueblos. Algunas simbolizan tanto que dejaron el almanaque para entrar en los recovecos del alma humana. No se las puede pronunciar en vano, nunca formarán parte del tiempo perdido. Hay fechas que son banderas de lucha, gritos de guerra, símbolos de alegría, pero nunca un día más. Hay fechas donde nacen hombres, pero también hay días donde nacen pueblos. Y el 17 de octubre fue tan solo para devolverle la dignidad a los humildes. Ese día surgió el grito de un coro sin solistas, el alarido que los hizo libres cuando los hizo uno. Los puentes se levantaron para que pudieran llegar como héroes. La fuente lavó sus pies como Cristo a sus discípulos. No seguían otra ideología que la que inventaron ellos, no hablaban otra lengua que la de todos. Los unificaba el uniforme brilloso del torso desnudo. Alguno pensó que venía un aluvión zoológico, porque le tenía miedo a los que sufren. Otro al amarlos los definió como el subsuelo de la Patria sublevada. Hay momentos donde los pueblos salen y entonces los días se vuelven grandes. Luego vendrían los intelectuales a explicarlos, a intentar que la tinta fuera más importante que el sudor. Les trazaron todos los caminos de Europa, los ricos los temieron marxistas mientras las izquierdas los acusaban de fascistas y los afrancesados rememoraban el bonapartismo. Les decían “cabecitas negras” para diferenciarlos de los blancos educados, y fueron muchos los que al verlos pensaron en el voto calificado. La izquierda no logro entenderlos porque no se sentía su vanguardia. La derecha los rechazaba porque no soportaba que la historia la conduzcan los humildes. Pero ellos que habían sufrido demasiado aprendieron a perdonar desde el dolor. Como todo sueño mantenía su cuota de imposible y ese día no murió la injusticia. Como todo imposible quiso convertirse en realidad y si no pudo terminar con el hambre de los pobres al menos ese día les devolvió la dignidad, porque ya ningún humilde debería volver a bajar la vista. Como todo recuerdo se conserva con una imagen distinta en el corazón de cada protagonista, como todo hecho histórico no conoce el olvido. Y después de semejante grito ya nada volvería a ser igual.


Síguenos...
  • Twitter Basic Black
  • Facebook Basic Black
 Artículos Recientes