13/05 - EL PAPA CON ALBERTO: AUDIENCIA QUE EL VATICANO NO QUERÍA,PERO QUE SE HIZO SIN EL TEMA ABORTO

El presidente Alberto Fernández fue recibido por el papa Francisco y, tal como le ocurrió al ex mandatario Mauricio Macri, no logró conseguir la tan buscada sonrisa del Sumo Pontífice.

POR AGENCIAS diariouno.com.ar

La semana pasada, antes de que Alberto Fernández partiera rumbo a Europa, desde la Iglesia Argentina le hicieron saber a Fernández que en el Vaticano no estaban muy contentos de "tener que recibir" a la Comitiva Presidencial.

Los motivos de la disconformidad de la Santa Sede con el gobierno de Alberto Fernández son múltiples y hoy se manifestaron en las expresiones del Sumo Pontífice, que durante los 35 minutos que duró la reunión con el mandatario argentino no sonrió ni una vez. Las expresiones del papa Francisco en las reuniones con mandatarios argentinos y el nivel de formalidad en el que se dan estos encuentros son cuestiones a las que el Vaticano se les presta mucho detalle, es por eso que en la visita de Mauricio Macri también predominaron las formalidades. Según la agencia Noticias Argentinas, tanto en la Iglesia Argentina como en el Vaticano cayeron mal los últimos números publicados por el INDEC que tienen que ver con el gasto en la Seguridad Social, en donde se observa un ajuste importante que pega de lleno en los sectores más humildes y postergados. Esos números fueron uno de los principales temas de conversación la semana pasada entre las autoridades eclesiásticas y los líderes de los movimientos sociales, donde se expresó un descontento que hicieron público los dirigentes de la CTEP, Juan Grabois, y del Movimiento Evita, Emilio Pérsico. No fue ese el único motivo de enojo en el Vaticano: también la legalización del aborto en el país, con el primer mandatario como principal impulsor del debate, fue visto en la Santa Sede como un golpe a la autoridad de Francisco. "Con un Papa argentino al que no le quedan tantos años de ejercicio, Argentina podría haber esperado un tiempo para aprobar este proyecto, que debilitó fuertemente la autoridad de Francisco para que Alberto Fernández tenga una promesa cumplida en su primer año de mandato", explicó un confidente de Francisco citado por la mencionada agencia.

Por último, el Papa no estaba contento con la idea de recibir la visita de un Presidente de un país que este año tendrá elecciones: aunque sean de medio término, en el Vaticano sobrevuela la idea de no recibir a dirigentes que estén en campaña electoral, una iniciativa que se levemente amenazada con este encuentro.


De esta manera, Alberto Fernández logró reunirse con Francisco, pero no consiguió la foto que esperaba, tal como le pasó a Macri: fue un encuentro en un clima fraternal del que se pueda extraer que el presidente argentino tiene el respaldo de la Santa Sede.



EL INFORME EN "LA NACIÓN": Francisco-Alberto. Una audiencia distinta en la que se obvió el tema aborto


Según fuentes del Vaticano, la actitud fue la concentrarse en los temas que unen a los dos y dejar los asuntos que dividen.


ROMA.- Concentrarse en los temas que unen y mirar para adelante. Sobrevolar el pasado, que ya es pasado, detenerse en qué se puede colaborar de cara al futuro, en un momento dramático para el país y el mundo. Fue éste el espíritu que reinó hoy en la segunda audiencia oficial entre el papa Francisco y el presidente Alberto Fernández, la primera desde la legalización del aborto en la Argentina. Fue también la primera audiencia en la que, debido a las restricciones debido a la pandemia, ningún periodista pudo ingresar a los salones del Vaticano para captar el clima, ver los gestos, las miradas, a la hora del encuentro, del intercambio de regalos y de la despedida, como siempre ocurrió en tiempos pre-coronoavirus. Los únicos dos parámetros que permitieron interpretar el cara a cara –la duración del encuentro –25 minutos, la mitad que el anterior (pero que es normal en audiencias con jefes de Estado)- y las pocas imágenes que trascendieron, hablaron de una audiencia más formal. Con menos sonrisas que la del 31 de enero de 2020, al menos de acuerdo a las fotos y vídeos difundidos por el Vaticano. “Pero fue una audiencia normal, buena”, dijeron a La Nación fuentes del Vaticano, que, como también suele ocurrir tradicionalmente, fueron mucho más parcas que las de la comitiva argentina. En el lobby del hotel Sofitel Villa Borghese, donde se aloja el Presidente y su comitiva, se brindaba por una reunión “excelente”, “muy linda” e “inspiradora”. Lo cierto es que tanto desde fuentes del entorno de Fernández, como de la Secretaría de Estado, aseguraron que la cuestión de la legalización del aborto –que significó una herida-, no se tocó en ningún momento. Ni en los 25 minutos del cara a cara entre el Presidente y el Pontífice, ni en la reunión de más de media hora que el mandatario tuvo después con el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, su número dos y su “canciller”, el arzobispo británico Paul Gallagher. De hecho, a diferencia de lo ocurrido en la audiencia del 31 de enero de 2020, en el comunicado posterior al encuentro no hubo ninguna referencia a la “protección de la vida desde su concepción”, es decir, al conflictivo tema de la legalización del aborto. En ese momento era una promesa electoral, ahora, un “fait accompli” (hecho cumplido). “La posición de la Iglesia católica no cambia, una ley pasa: ¿de qué sirve llorar sobre la sangre derramada?”, dijo un monseñor, tratando de explicar por qué no se tocó el tema de la discordia. Desde el entorno de Fernández dijeron algo parecido: “El Presidente conoce la posición del Papa y de la Iglesia y la respeta. La cordialidad fue absoluta”, aseguraron.

El escueto comunicado del Vaticano también prefirió concentrarse en lo que une: las “cordiales conversaciones” con los superiores de la Secretaría de Estado y las “buenas relaciones bilaterales existentes”. Y enumeró los temas conversados: pandemia, la situación del país, la crisis económica y financiera, la lucha conta la pobreza, algunos temas regionales e internacionales.

Para evitar el caos comunicativo que amenazó con opacar la anterior y más cálida audiencia del 31 de enero de 2020 –cuando el Vaticano pareció desmentir a Fernández, que había dicho a la prensa que no había hablado del tema aborto con el Papa-, el comunicado de esta vez directamente omitió cualquier referencia a las cuestiones que el ex arzobispo de Buenos Aires habló con el mandatario. Algo que llamó la atención de los vaticanistas porque no es la praxis y que pareció otro gesto de Jorge Bergoglio hacia quien dirige su país. Aunque trascendió que el Papa hubiera preferido que la audiencia no fuera pedida, que las aguas fluyeran y pasara más tiempo, porque estaba demasiado fresca la herida del aborto legal, una vez desoído ese mensaje, la actitud fue mirar hacia adelante. En este sentido, en el Vaticano también se destacaba el gesto del Papa de recibir al Presidente argentino en un día feriado (la fiesta de la Ascensión del Señor). “Podría haber dicho que no concedía audiencia por ser un día no laborable y no lo hizo”, comentaron en el Vaticano. Y destacaron, finalmente, el amor incondicional del Papa por su país, más allá de malinterpretaciones, manipulaciones políticas y malentendidos.

Coincidieron en este sentido fuentes cercanas a Fernández, que resaltaron que durante los 25 minutos de charla “franca” el Papa, como ya había ocurrido la otra vez, le aseguró al Presidente que iba a hacer “todo lo posible para ayudar al país”. Un ejemplo concreto de ayuda es el seminario de la Pontificia Academia de Ciencias en el que volverán a juntarse, junto a otras personalidades de renombre, el ministro de Economía, Martín Guzmán, con la directora del FMI, Kristalina Goergieva. Una ferviente admiradora del Papa, que también accedió a reunirse con el Presidente pese a una agenda difícil, todo un gesto hacia el máximo líder de la Iglesia católica venido desde el fin del mundo. (Fuente: LA NACION)

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